Una nueva iniciativa presentada en el Senado propone cambios importantes al sistema fiscal mexicano. El proyecto plantea crear impuestos sobre herencias, fideicomisos, grandes patrimonios, bienes de lujo y cambios de residencia fiscal, además de impulsar un esquema de seguridad social universal financiado con nueva recaudación.
La propuesta fue presentada por la senadora Amalia Dolores García Medina y contempla modificaciones a la Ley del ISR, IVA, Seguro Social y Ley de Coordinación Fiscal.
¿Qué busca esta reforma fiscal?
La iniciativa parte de un enfoque de redistribución económica. El objetivo es aumentar la recaudación proveniente de grandes patrimonios y destinar esos recursos a programas sociales y sostenibilidad financiera.
El proyecto plantea que:
60% de la recaudación se destine a seguridad social universal.
40% vaya a un Fondo de Sostenibilidad relacionado con cuidados y desarrollo social.
La propuesta no solo modifica tasas existentes, sino que introduce nuevos impuestos patrimoniales y mecanismos fiscales que actualmente no existen en México.
Impuesto a herencias millonarias
Uno de los cambios más relevantes es la creación de un impuesto sobre herencias y legados superiores a 14 millones de pesos.
Las tasas serían progresivas:
10% para montos mayores a 14 millones.
Hasta 18% para herencias superiores a 130 millones de pesos.
Actualmente, las herencias están exentas de ISR en México, por lo que este cambio modificaría de manera importante el tratamiento fiscal patrimonial.
La iniciativa aclara que los donativos seguirían conservando su esquema actual de exención.
Nuevos impuestos a fideicomisos
El proyecto también propone gravar fideicomisos patrimoniales desde distintos ángulos.
Entre las medidas destacan:
ISR de 6% sobre bienes aportados a fideicomisos mayores a 14 millones de pesos.
Cobros anuales para fideicomisarios.
Impuestos adicionales para fideicomitentes.
Gravámenes sobre fideicomisos constituidos en el extranjero relacionados con México.
La propuesta busca limitar estrategias patrimoniales consideradas de elusión fiscal y aumentar el control tributario sobre estructuras fiduciarias.
Impuesto a grandes fortunas
La iniciativa crea el llamado Impuesto sobre la Concentración Excesiva de la Riqueza (ICER).
Este nuevo gravamen aplicaría sobre patrimonios elevados y tendría tasas anuales progresivas de entre 1% y 6%, dependiendo del valor total de los activos.
Dentro del cálculo se incluirían:
Inmuebles
Inversiones
Criptoactivos
Obras de arte
Vehículos de lujo
Acciones y fideicomisos
El SAT tendría facultades para estimar el valor patrimonial de los contribuyentes.
IVA adicional a bienes de lujo
Otro cambio importante es la creación de un IVA anual adicional de 2% sobre ciertos bienes considerados suntuarios.
Entre ellos:
Autos de lujo de más de 2 millones de pesos.
Aeronaves privadas.
Embarcaciones recreativas.
Blindajes residenciales y automotrices.
El impuesto aplicaría incluso cuando no exista venta del bien, transformando el IVA en una carga anual sobre la posesión de activos de lujo.
Seguridad social universal
La iniciativa también propone incorporar a personas en informalidad a un esquema de seguridad social universal administrado por el IMSS.
El programa buscaría otorgar acceso a:
Servicios médicos
Seguros
Prestaciones sociales
Cobertura integral de salud
El financiamiento provendría principalmente de los nuevos impuestos patrimoniales planteados en la reforma.
Cambios en residencia fiscal y salida de capitales
El proyecto incorpora impuestos de salida para personas físicas y morales que transfieran su residencia fiscal al extranjero.
Las tasas propuestas serían:
20% para empresas.
15% para personas físicas.
La medida busca gravar la riqueza generada en México antes del cambio de residencia fiscal.
Retos y viabilidad política
Aunque la iniciativa introduce cambios estructurales importantes, su aprobación completa se considera complicada en el contexto político actual.
En los últimos años, Morena ha mantenido una postura de no crear nuevos impuestos generales ni gravámenes sobre herencias o riqueza. Sin embargo, recientemente el debate sobre impuestos a grandes fortunas ha comenzado a ganar espacio en la discusión pública.
Además, organismos internacionales como la OCDE han promovido este tipo de impuestos como herramientas para reducir desigualdad y fortalecer la progresividad fiscal.
Conclusión
La propuesta representa uno de los proyectos fiscales más amplios de los últimos años en México. Su alcance incluye impuestos patrimoniales, herencias, fideicomisos, bienes de lujo y cambios en seguridad social.
Aunque su aprobación integral parece limitada por ahora, el proyecto abre formalmente el debate sobre la tributación de la riqueza y podría influir en futuras reformas fiscales en México.